domingo, 4 de mayo de 2014

LA ACUARELA DEL SOL


Contemplar el horizonte y verle en aquella nube
Que el ocaso matizaba !De un paisaje cardenal!
Esto me pone a pensar y mi respiración se sube
Mi mente vuela veloz, cual correr de una gacela
Y veo en mis sentimientos, como te deseo tener
Y en este bello paisaje. Te contemplo a ti mujer

Un ocaso ha pincelado, Tu rostro de mil colores
Y allí huelo la fragancia, De tu jardín perfumado
Cultivado con tu manos y lleno de bonitas flores
Así admiro en la distancia.. Ese paisaje precioso
Misterio del horizonte.. Con su bonita elegancia
Lo ha dibujado a placer, pintando tu bello rostro

Igual al cerrar mis ojos, puedo plasmar el ocaso
Y aquel hermoso horizonte, de color anaranjado
Esculpiendo la belleza.. Pintada con miles trazos
El paisaje cardenal. Plasmado a punta de fuego
Él tiene belleza y bagaje, de ese artista celestial
Que to pinto para amar y decir cuánto te quiero

Hoy quisiera contemplar, y mirar allá en el cielo
Este retrato perfecto.. Quien lo ha podido pintar
El artista ha disfrutado.. Pintándote con esmero
Es un milagro del cielo, y aquel rostro universal
El ocaso te ha pintado, Orgulloso y con esmero
El me lo ha dejado mirar. Para decirte te quiero

Bendito el bello horizonte. Pintor de la felicidad
Hoy me dejas contemplar.. La belleza y el amor
Llenando mi corazón.. De ternura y de gran paz
Hoy has pintado mi amor. Ocaso de mil colores
Hoy siento felicidad, Amo al Sol, y Amo la Luna
Allí pude contemplar.. La dueña de mis amores

Me inunda los arreboles, y ese ocaso pincelado
El sol se va despidiendo. Pero miro allí pintado
Ese tu bello rostro.. Este que el sol ha bordado
Y la nube se engalana.. Portando tanta belleza
Mi corazón lo siente, y mi mente aquí se ufana
Ser el dueño del amor y yo lo creo con certeza

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 04 de Mayo de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

viernes, 2 de mayo de 2014

CARAVANA


Este sol es inclemente y tostada esta mi piel

El derrite mi cerebro, con esos rayos potentes
Pero atravieso el desierto.. Porque te quiero ver
Mis ojos ven al frente, el inmenso mar de arena
Se parece al infinito, y no alcanzo a vislumbrar
Si lo que veo es el oasis ó una frágil palmera

Yo camino tan de prisa, jalando los camellos
Allí la mente desvaría y suelta su débil sonrisa
Y el Sol como enemigo.. Me suelta sus destellos
Pero tengo voluntad y [camino con buen ritmo]
Ya mi mente está contigo y pronto voy a llegar
Mas la palmera se va, solo era un espejismo

Y ese sol inclemente, todo lo quiere quemar
El va tostando la arena. Como perlas de cristal
Allí los camellos se frenan, y no quieren avanzar
Yo los dejo descansar y me siento cerca de ellos
Les doy a comer panela.. Yo me dedico a silbar
Pa no perder la razón, ni jalarme los cabellos

Pasa la brisa del norte, como el aviso divino
Los camellos levantados.. Así aligeran el paso
Olfatearon el oasis.. Allí beberán agua con vino
Y así pensando en mi amor, pronto voy a llegar
Voy hundido en la arena y camino todo el día
Pero vislumbro el oasis, parece mil fantasías

El sol ha partido feliz [tocando una melodía]
Sus rayos como cuchillos, me iban asesinando
Arribamos en la noche. La luna ha creado el día
Que belleza de palmeras. Yo ahí tomare la cena
El agua del manantial, es muy clara y cristalina
Pero nos cae encima, una tormenta de arena

Ha pasado el temporal y la luna y los luceros
Ellos tenían miedo y se escondieron en el cielo
Y dos camellos se fueron y no quisieron esperar
Ahora sigo caminando. [A mi nada me vencerá]
Ya pronto voy a llegar, voy a buscar a mi amor
Se alegra mi corazón, ya vislumbro la ciudad

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 28 de Mayo de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

jueves, 1 de mayo de 2014

DIA DEL TRABAJADOR

Cual trabajo; Oh Perdón: el día del trabajador
Yo no soy un trabajador, yo no puedo festejar
Y les voy a contar a ustedes, Igual a mi amor
Yo le implore por favor, ayuda al señor doctor
Aquí le pido ese empleo. Ablande su corazón
No tengo ropa, comida, y esa es mi situación

Ayer fui a la alcaldía. Pero allí no pude entrar
Hay un letrero escrito.. Con letras de fantasía
El alcalde ya no atiende. Ahorita sale a viajar
Sale pa la capital, allá lo espera el presidente
Van a comer el caviar y su copa de champan
En este 1º de mayo, el pueblo puede esperar

Ellos son los electores: lo dice la constitución
Cumplieron su obligación y así van a trabajar
Al lado del semáforo. Allí les podrán comprar
Revistas y caramelos y limosnas que les den
Aquí el presupuesto, lo manejan los políticos
Yo no les daré trabajo. Ellos no saben ni leer

Apúrate Rupertico, vendamos estas cometas 
Y no vuelvo a la alcaldía, el alcalde solo viaja 
Se la pasa en el día, hablando solo promesas
Compadre usted no se ría.. Fíjese que perdió
Su voto tan afamado ¡Aquel de la revolución!
Y el alcalde del amor, ahora a mí me engaño

Y que triste situación. No ganar pa la comida
Si Rupertico enferma, con planta Ana lo cura
Mi mujer ella es experta, para salvarle la vida
Es que en el hospital, nunca nos van atender 
Al igual ella se inventa [Una toma de borraja]
De totumo y eucalipto, para curarnos del mal

Así nunca le rogamos, a ese bendito hospital
Si yo no tengo trabajo, salud no puedo pagar
Y eso que lo inauguraron, fue para progresar
Miren como ha quedado.. ¡Este bendito país! 
El alcalde está preso: se robó el presupuesto
Y yo en ese semáforo, todo lo vendo es a mil

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 1º de Mayo de 2014
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País Colombia

miércoles, 30 de abril de 2014

EL SECRETO DE LA IGUANA

La luna está en plenilunio. Allí no se ve cansada
Alumbra a su alrededor.. En esta noche de junio
Parece que contemplara, en el jobo a esa iguana
Ella no se ve cantando. Tiene su extensa mirada
Observa el camino viejo, el que lleva a la cañada
Donde contemplo aquel día, esa fiel enamorada

Su vista no parpadea, y [la luna la mira inquieta]
Le dice no seas chismosa. Anda y visita la aldea
Y descubre ese misterio. Del vuelo de la cometa
La iguana la dice inquieta. Ahora si tengo miedo
Mira siento las ganas.. De ver su mirada esbelta
Desnuda en la cañada y ella me decía te quiero

Ilusa y tu mal criada, creo que estas equivocada
El vuelo de esta cometa, ya te tiene trastornada
Ella se enredó en tu cola y quedasteis asustada
Y corristeis como gacela, trepando por ese jobo
Nada te pudo alcanzar, la cometa era una estela
Volando en las alturas, con su cordel y rastrojos

Entonces di su misterio.. y como vino a buscarla
Ella se bañó desnuda, y nunca te tomo en serio
Pero aquí tú la mirabas y era tu princesa amada
Y yo arriba en plenilunio… así tu cola alumbraba
Ella se acercó despacio, diciéndote yo te quiero
Y te arranco esa cometa, que volaba por el cielo

Tú la mirabas aquí, contemplándole sus pechos
Pero ella solo busco.. y despego aquel mensaje
Del ala de la cometa. Tan maltratado, deshecho
Y lo rompió en mil pedazos y te dijo yo te quiero
Y se fue por el camino [sin darte ningún abrazo]
Y tu pasas cada noche, mirando el camino viejo

Anda ya vete a dormir, con el corazón deshecho
Dile a la constelación Orion, que permita decidir
Si amas al camaleón, dándole amor con respeto
Olvida esa princesa, Que en noche de plenilunio
Ella te dijo te quiero… Perturbándote tu corazón
Y quédate con tu amor y guarda aquí tu secreto

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 30 de Abril de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

martes, 29 de abril de 2014

EL TERCER DÍA.

Copo de Nieve, se extasiaba al contemplar la inmensidad del paisaje, que se extendía a su alrededor, la planicie era inmensa y a muy poca distancia, se observaban henchidos de nieve y protegidos con el sudario de la neblina, los dos picos más altos e importantes de esta serranía. Sabía que ELLA aparecería en cualquier momento, y no quería perderse por nada del mundo, el inolvidable espectáculo que su raudo y circunvalar vuelo presentaba. En realidad Copo de Nieve ya conocía de memoria, todo el espectáculo danzarino, que su amiga Águila Blanca realizaba el tercer día de cada semana.


Era algo que desde hacía mucho, muchísimo tiempo venía disfrutando, fue algo que descubrió por casualidad, le gustaba levantarse casi de madrugada, y abandonaba la choza en que vivía, en compañía de su madre y el cacique de la tribu (su padre), era un experto cazador, y ésto le ayudaba para levantarse sigilosamente sin despertar a sus padres, solía sentarse encima de un monumento monolítico, elaborado quizás por una cultura más antigua que la suya; tal vez los Chibchas o Mayas, del que creía ser descendiente directo. Desde ahí dominaba la mayor parte del paisaje, y podía ver con toda claridad, el rito mágico que le presentaba el astro Sol, cuando sus primeros rayos, tocaban los nevados de la serranía, con una fuerza instantánea, pero tan delicada, que más parecía que estos rayos, besaran y acariciaran la nevada. Copo de Nieve, día a día asistía a este mudo idilio de amor; y muchas veces creyó ver turbarse el semblante de la sierra, y ver cómo al tener contacto con el astro rey, toda su planicie, todas sus alturas, se convertían de pronto en una inmensa montaña de plata reluciente, como entregándose desnuda, para recibir el néctar embriagante del fuego abrasador. Pero hoy más que nada, Copo de Nieve esperaba, sabía que antes que el sol saliera en el horizonte, aparecería Ella y danzaría en su honor para la sierra. Ellos hacía mucho tiempo que eran amigos, una sincera amistad, que nació el día que Copo de Nieve encontró a Águila Blanca mal herida, tenía una ala rota, y en el muslo izquierdo una herida que sangraba profusamente. Copo de Nieve la observó, sabía por experiencia de experto cazador, que tenía a su alcance una fina pieza de caza; sabía que su plumaje, era apetecido por los turistas del Rodadero, y que su pico y garras eran bien pagadas por los criadores de gallos o dueños de galleras. La observó un buen rato, con el instinto del cazador que ha obtenido una buena pieza, tomo en sus manos el tosco cuchillo que cargaba, iba a rematarla, pero en ese instante sucedió algo insólito. El águila, como haciendo un supremo esfuerzo, levantó un pequeño vuelo, pero en vez de huir comenzó a efectuar un pequeño ritual, como danzando alrededor, pero era tal su agonía, que cayó tendida en la nieve completamente desfallecida, en ese preciso instante, el primer rayo del sol, tocó el nevado de la serranía, y Copo de Nieve supo que había nacido, el TERCER DÍA de la semana.

Ahora sentado en el monumento monolítico, recordaba cómo tomó la decisión de curarla y cuidarla hasta que sanara, después decidiría qué hacer con Ella, tal vez fuera su mascota. Fue una lucha tenaz y paciente contra la muerte, ÁGUILA BLANCA, como él la había bautizado, no reaccionaba, a pesar de que entablilló su ala rota y curó su muslo herido. AGUILA BLANCA, no daba señales de vida, solo sabia que seguía viva, por el débil latir de su corazón, se había vuelto un experto cazador de culebras, las que volvía pedacitos e introducía dentro del pico del águila, para poder alimentarla, todavía recordaba el intento de su loca y agónica danza, y ésto le recordó los rituales de su tribu en noches de luna llena. Copo de Nieve recordaba también, cómo le tocó subir hasta las cumbres del nevado de la serranía, para conseguir agua ,del Ojo de la Sierra, pues el brujo o Mamo de la tribu, le había dicho, cuando él le solicito un tratamiento para curar a su amiga: “Sube al Ojo de la Nevada, y toma del hilo de sus lágrimas, éste es el llanto más puro del mundo, y de esas lágrimas NACE EL GUATAPURÍ, agua bendita de los dioses”, dale a tu amiga agua del Guatapurí y ella se curará. Así lo hizo, y empezó a licuar los trocitos de culebras, con el agua del Guatapurí, y esperó pacientemente.

Era una madrugada de intenso frío, Copo de Nieve se sorprendió, del ruido intenso que percibía entre dormido y soñoliento: por un momento pensó que estaba soñando, y que el ruido era producto de su imaginación, pero al instante recordó a su amiga herida, y despertó sobresaltado; miro el sitio donde debía encontrarse Águila Blanca, y su corazón le dio un vuelco. Por un momento pensó que no podía siquiera respirar, a una distancia como de diez metros, Águila Blanca se erguía imponente, con sus enormes alas extendidas, como queriendo abarcar con la inmensidad de sus alas, todo el paisaje mañanero que la rodeaba. Sus membranas miraban fijamente a Copo de Nieve, que por un momento alcanzó a balbucear: Águila Blanca no me dejes, Águila Blanca lo miró fijamente, y rauda emprendió el vuelo hacia la inmensidad del horizonte. Copo de Nieve la vio alejarse, y cubrió entre sus manos su rostro lloroso; sabía que no volvería a ver a su amiga, pues ésta había emprendido el vuelo muy alto, como buscando nuevos horizontes, ya pronto llegaría la mañana, y no seria igual, ya no le importaba contemplar el mudo idilio entre el sol y la nevada, ya no encontraría atractivo, en el imponente paisaje de las cumbres de la serranía, solo sabía que con la llegada del nuevo día, llegaría el tercer día de la semana, y que Águila Blanca se había ido, en un día igual como en el que llegó. Un TERCER DIA DE LA SEMANA.

Pero no fue así, Águila Blanca no se marchó, antes de que el primer rayo del inmenso astro enrojecido, besara los picos y los nevados, en el horizonte apareció ELLA, Águila Blanca voló en círculo alrededor de Copo de Nieve, y luego descendió rauda y se poso al lado de su amigo. Copo de Nieve le acaricio su hermoso plumaje, admiró su porte de reina del espacio, entonces ELLA emprendió el vuelo nuevamente a las alturas, donde empezó una singular y sofisticada danza, en honor a la sierra. Extasiado contempló Copo de Nieve, el embriagante embrujo de una danza digna de una diosa, proyectándose desde las alturas, encerrando la incógnita y el misterio del TERCER DÍA DE LA SEMANA.

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 29 de Abril de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

lunes, 28 de abril de 2014

 EL ESCARABAJO DE ORO

Aquel lujoso y hermoso… aposento  faraónico
Ahora se ve decorado.. Con finura y opulencia
Allí las cerámicas y tablillas de oro, son únicas
Son de plata, oro y marfil, que belleza y estilo
Veo en el baño, una cascada de limpias aguas
Ella entra y sale... muy cristalina desde el Nilo

A un lado, se ve el tinajero, de bronce y plata
Sostiene una tina, tiene agua bendita del Nilo
A su lado dos negras esclavas, como estatuas
Y sentado en la fina cerámica. Llora el Faraón
Aquí se cree un dios, pero el, solo es humano
Esta enamorado de una esclava. Ella su amor

Y a diario cuando bendice. Las aguas del Nilo
Ella le da la mano... para que baje el escalón
El la mira de reojo.. Él por ella lanza suspiros
Y demora su bendición. Así  recrea su pasión
Ella se queda en silencio, allí no debe mirarlo
Aquí piensa: ese faraón. Jamás será mi amor

Llora el faraón.. El que llaman Tut Anj Amon
Ya todos observan, y hasta vigilan sus pasos
Este imperio de dioses. Lo maneja la religión
Allí entonces él ordena, El escarabajo de oro
El que por ojos. Porta dos lindas esmeraldas
Y se lo envía a su amor. Ese hermoso tesoro

Y la esclava Hebrea, linda, y bella es una flor
Ve el escarabajo dorado, que envió el faraón
Allí llora llena de tristeza, le duele el corazón
Ya en sus aposentos, el faraón  desesperado
Toma una decisión.. Él renunciara a su reino
Será de ella su esclavo y será: su ser amado

Ya todo está planeado... el escapara con ella
Él no sabe la maldición... De la oscura noche
Allí a Tut Anj Amon. Lo asesina un sacerdote
Han pasado los años, ya han pasado los días
En el valle de los reyes, y la pirámide del Sol
Una anciana cuida.. Aquel escarabajo de oro
Y cuida la tumba.. Allí fue enterrado su amor

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez.
Fecha: 20 de Junio de 2012
Copyright © Derechos Reservados
País: Colombia.

EL CENOTE SAGRADO

La población enardecida gritaba Kuun ku, Kuun Ku
El sol brillaba en todo su esplendor.. Era mediodía
Kukulkan, aquel dios maya, un sacrificio ordenaría
Kuun Ku, Kuun Ku, (Hoy el dios sol se ha detenido)
Con dolor, aquella princesa maya, seria sacrificada
En honor a Hunab Ku, aquel dios tan controvertido

Imponente y majestuoso, El Castillo es la Pirámide
Este centro ceremonial, orgullo de los astrónomos
Relucía en todo su esplendor, era de color del jade
La princesa muy elegante y vestida para la ocasión
Vigilada por doncellas, las seis portaban turbantes
Y ofrendarían a Izzamana, de esta bella el corazón

Ya comienza aquel ritual, y la princesa va llorando
Julián Izquierdo la observa, nunca la dejo de amar
Y grita: odio a Izzamana, El amor me está robando
El pueblo queda en silencio alguien grita sacrilegio 
Y golpean el TA, TA TA. La acústica de los mayas
Ya se llevan a la princesa, y el lugar es un misterio

Julián Izquierdo llorando.. Él le implora a Kukulkan
Mirando este sol brillante, aquí le sigue implorando
Salve usted a mi princesa.. [Que la van a sacrificar] 
El cortejo va adelante y las doncellas de turbantes
Se van llevando al sacrificio, aquel a su ser amado
Kukulkan ha ordenado, llevarla Al Cenote Sagrado

Y aquel mamo o brujo maya, él no conoce el amor
Porta el cuchillo en su mano y su golpe nunca falla
Es experto en los sacrificios, y le partirá el corazón
El pueblo sigue gritando.. Frenético aquel Kuun ku
Y el sol, él se ha detenido y hermoso está brillando
Kukulkan lleva en su casco, una pluma de avestruz

Ya en la cancha de pelota, retumba ese TA, TA, TA.
La gritería es infernal… y el pueblo esta enardecido
Julián Izquierdo esta impotente.. La van a sacrificar
Y él corre con desespero, hacia El Cenote Sagrado
Y sube la plataforma, donde se encuentra su amor
Le quita el cuchillo al mamo… y le parte el corazón

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 28 de Abril de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia