domingo, 9 de marzo de 2014


MUJER: TÚ UNA DELICADA FLOR



Mujer déjame que te cuide, y Te llene de ilusión
Que te mime y que te adore, y te de mi corazón
Que sepas que te quiero y tú eres mi adoración
Déjame que te compare [con la más divina flor]
Que te de afecto y cariño, al Igual te dé respeto
Porque tú te lo mereces y eres mi niña de amor

Voy a cuidarte mi reina, como una delicada Flor
Yo me beberé ese néctar y tu fragancia natural
Que brota en aquel jardín, que tiene tu corazón
Allí me voy a embriagar. Con el vino de tu amor
Ese champaña especial y este coctel para amar
Ese jugo de tus labios que me pueden embrujar

Yo aspiro a vivir mi vida, compenetrada contigo
Allí deseo ser tu amado, y el dueño de tu cariño
Cuídame tú igual al niño y déjame ser tu Amigo
Arrópame con los pétalos.. De tu delicado amor
Sirve el vino de tu copa y deja ya besar tu boca
Tú mira que me provoca, y tiene un dulce sabor

A ti te pido perdón.. Si acaso me he equivocado
Si a ti no te he valorado, y he cometido un error
Tú discúlpame corazón. Yo pido ser perdonado
Así yo te estoy queriendo, y mírame ilusionado
Quiero compartir contigo. Esos años de mi vida
Y siempre tener conmigo, tu corazón amarrado

Agarrados de las manos, ver esa puesta del sol
Mirar como él sol fabrica, estos ocasos dorados
Pintados en ese lienzo ¡del bello mar con amor!
Que la arena de la playa, [ella robe tus pisadas]
Besándolas con amor, las esconda con las olas
Y luego ella sin demora, te las robe enamorada

Que la palmera celosa, baile su cumbia tropical
Furiosa le grite al viento. Que la venga acariciar
Y que las olas del mar. Te vengan a contemplar
Que mil tritones dorados.. Ellos te quieran amar
Que tú no les hagas caso y tú me quieras besar
Tú me entregues tu cariño, y lo puedas disfrutar

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 09 de Marzo de 2014
Derechos Reservados © Copyright

País Colombia

sábado, 8 de marzo de 2014


MUJERES


Voy a cantar al amor, así: yo canto a la mujer
A lo más bello que existe y vive en el corazón
Ese sentimiento puro.. Bello y lindo pa querer
Y el poema aquí la viste. Igualita que una flor
Ellas viven tan bonitas, y dueñas del corazón
Y viven en este mundo y son reinas del amor

Y que seria del planeta. Sin este jardín florido
Vivir no tendría razón.. [Si no existe la mujer]
Así: quedaría el corazón.. Sumido en el olvido
Y tampoco el picaflor. No se chuparía a la flor
Ese aroma de las flores, no sería tan especial
Pero la mujer existe, y es guardiana del amor

Y Dios en su sabiduría. ¡A ella la dejo al final!
El la saco de Adán.. Del costado, que él tenía
Todos sus sentimientos.. y la parte para amar
Y tomo de las estrellas. ¡El fulgor de su mirar!
Y su rostro angelical.. Es de ángeles del cielo
Y le hizo el corazón, de una flor muy especial

Él se la quedo mirando, y vio el ocaso del sol
Y le puso la nostalgia, !dentro de su corazón!
Y así quedo la mujer, tan celosa en el querer
El soplo en su corazón... El pétalo de una flor
Y la hizo fina y bella y fue una mujer delicada
El la lleno de ternura, De pasión, y puro amor

Él le puso la sonrisa.. Del cristalino manantial
Y ella cuando sonríe, ¡se ve bella y despierta!
Admiración y ternura, y [así abre toda puerta]
Y es divina la mujer y hermosa como ninguna
Tienen porte celestial, muy divinas para amar
Y todas en el amor. ¡Tienen su mejor fortuna!

El mundo no existiría, sino tiene sus estrellas
Y cual felicidad habría, !si no existe la mujer!
Son dueñas del amor, son elegantes y bellas
Les voy hacer un altar. Como reina universal
A toditas las mujeres, ¡de este planeta tierra!
Y daré gracias a Dios, por hacerlas para amar

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 08 de Marzo de 2014
Derechos Reservados © Copyright

País Colombia

viernes, 7 de marzo de 2014


DIOSA DEL HELICON



Eres sutil y elegante, tú eres muy enamorada
Y tú tienes esa belleza y aquel porte sin igual
Eres reina universal, y: te veo muy aplomada
Del Olimpo, esa diosa. ¡Afrodita la más bella!
Por ser tú la más bonita.. Ella te vino a invitar
Tú allí serás esa diosa, del Parnaso Universal

A ti te rendirán honores… [Allá por el Helicón]
El palacio de las musas y lleno de mil colores
Engalanado de flores, que alegren tu corazón
Y te dan la bienvenida, en un yate en altamar
Así mil tritones esclavos, ellos te van a cuidar
Y Neptuno te regala.. Los mil tesoros del mar

Nefertiti que fue reina.. Del imperio universal
Esa que pudo lograr, ser esposa de Amón Rá
Le falto esa sutileza, que tú tienes para amar
Ya dicen que en Helicón, tú te irás a destacar
Y lo llenaras del amor. Ostentando tu belleza
A los dioses del Olimpo. Tú los pones a llorar

Allí veras miles dioses y aquella corte sincera
Más yo con el talismán, yo te voy a enamorar
Y te voy a demostrar. Que tú eres, la primera
Aquí te voy aclarar.. Lo del talismán del amor
No es ningún conjuro, tu lo puedes preguntar
Solo un regalo divino, impreso en mi corazón

Aquí voy a estar atento, del Olimpo y Helicón
Ese Zeus es tan malvado y es un enamorado
No deseo que ese dios, me roben tu corazón
Tú eres la más divina y de las diosas la mejor
Alli Calíope, igual Venus, envidian tu corazón
Yo estaré allí pendiente, para cuidar del amor

Quiero que seas reina y dueña de mi corazón
Y dejes de ser la diosa, y seas solo una mujer
Te vengas a mi pueblito y me regales tu amor
Mira lo que te ofrezco: Ese el amor tan bonito
Tú no necesitas ser diosa, ni reina del helicón
Solo una mujer hermosa. Disfrutando el amor

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: Febrero 12 de 2012
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

martes, 4 de marzo de 2014


NO TEMAS, YÓ TE PROTEGERE



Mi amor no tengas miedo, que yo te protegeré
Seré el guardián de tu vida, igual de tu corazón
Yo voy a ser tu protector, yo siempre te cuidare
Ayer visite mi luna, yo vi la historia de mi amor
Escrita en letras de oro y [parecía una fortuna]
Yo en el final pude leer. Que sería tu protector

Tu nombre lo vi gravado. en esa la historia mía
En sitio preferencial, decía que sería tu amado
Y seria tu protector, en las noches y en los días
Que en este planeta azul. Te debería de cuidar
Enseñarte los cuidados, y [Atributos del amor]
Para trascender contigo, a otro plano universal

Yo me quede pensativo, y me sentí afortunado
Ser tu guardián del amor, y tú vivirías conmigo
Por toda la eternidad y me llamarías tu amado
Ya sabes amor de mi vida, yo seré tu protector
Te vas a sentir segura, y muy llena de felicidad
Te entregare el corazón, al igual todo mi amor

Ahora sabes la verdad… yo la leí en mi destino
Tú vas a vivir conmigo.. [Tan llena de felicidad]
Tu veras brotar las flores, y del canario su trino
Ahora el cielo es testigo y las estrellas también
Y el lucero mañanero… Él te dirá que te quiero
Así en todo el universo. Tu felicidad podrás ver

No tengas miedo mujer. Que te voy a proteger
Seré ese ángel guardián y [tú me podrás tener]
Yo he llegado a tu vida, como el nuevo renacer
Tendrás cariño, y ternura.. y yo seré tu fortuna
Así sentados en la playa. Nos bendecirá la luna
Por estar enamorados ¡amándonos con locura

Y en noches de plenilunio. Cerca del amanecer
Te despertaras dichosa y ¡tú no tendrás temor! 
Tú sabrás que yo te quiero, y te voy a proteger
Vas a tener una flor, [del jardín de mi corazón]
Cultivada con amor… Con ternura y con pasión
Y la voy a proteger, igual que te protejo mujer.

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 04 de marzo de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

domingo, 2 de marzo de 2014


EL AMOR DE CRISTOBAL COLON


La madrugada esta oscura, se ve tan lluviosa
Allí las amadas carabelas están listas a partir
Y desde el carruaje, [la reina se ve hermosa]
Es Isabel la Católica llora en silencio su dolor
Lo ve aquí en el puerto, de Palos de Moguer
Y sin reparos llama, y besa a Cristóbal Colon

Ella lo recuerda, como el paladín aventurero
Inclinado y saludándola, con su fina cortesía
Él le ofreció su vida y hasta el mundo entero
Allí recuerda el impacto, de su frágil corazón
Que tan llenó de emoción, el perdió la razón
Ella no pudo negar.. Financiar su expedición

Ya es madrugada.. Aquí en Palos de Moguer
La lluvia empieza a caer y allí la reina amada
Va llorando esa pena, ella no lo puede creer
Ella solo ama al rey.. ¿Qué tiene su corazón?
Por el aventurero.. Que parece un gladiador
Y allí siente temor, al mirar a Cristóbal Colon

Suenan tres cañonazos y pronto van a partir
Se oyen los gritos por mil, ¡suelten las velas!
Y Colon se arrodilla, la reina lo va a bendecir
Aquí palpita su corazón al acercarse a Colon
Ella se permite decir, júreme que va a volver
Más él le hace la venia y recibe su bendición

Así: el último cañonazo, es una voz de alerta
Y es cuando ella quisiera estar en sus brazos
Pero no quiere. [Hacerle al rey esta afrenta]
Suena el tercer cañonazo ahora van a partir
Ella imparte su bendición y Colon dice amen
Y la reina llora y dice: Júreme que va Volver

Y en esta madrugada oscura. Tres Carabelas
La Pinta y La Niña.. [sueltan velas a estribor]
Y él va en La Santa María. Lleno de emoción
Más allí el corazón de la reina. Llora su dolor
Pero pronto Cristóbal Colon.. Ira a destrozar
También de las Américas, [todo su corazón]

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: Noviembre 24 de 2011
Derechos reservados © Copyright

País Colombia

sábado, 1 de marzo de 2014

CASUALIDAD



No sé si es realidad o fantasía, no sé si estoy soñando o estoy despierto, hoy la vida me parece tan hermosa, hoy sé que hay un motivo especial para vivir y también sé que nada sucede por casualidad. Es tal vez el destino, la madre o el padre, aquel que forma y crea los intrincados laberintos del futuro ó es tal vez algo que ya está escrito en el libro de la vida de todo ser humano. Es quizás esta la razón exacta, el motivo imprescindible que me hace comprender, que alguien mueve el invisible hilo de mi vida, manejándolo a su antojo, jugando como dioses del Olimpo, a otra guerra épica amorosa, creando en todos mis sentimientos, intrincados laberintos de deseos, de ilusiones y pasiones, jugando conmigo como el gato y el ratón, para luego sin piedad, arrastrarme por el desfiladero de la muerte y decepción.

No fue también en los cuentos de la Ilíada y de Homero, en la guerra de los Griegos y los Troyanos, no hubo también ahí el desconsuelo. El rapto de una diosa culpable de la guerra, ó fue Elena la de Troya también un instrumento de los dioses. Tal vez París, Agamenón, el gran Héctor, Aquiles, Telémaco, Príamo y Tarcila, se movieron al vaivén del hilo conductor del caprichoso Zeus, ó quizás intervino también: Apolo, Afrodita, Juno, Hermes y otros dioses, para reír a carcajadas, viendo luchar y morir a los humanos.

Es al comprender todo el pasado de la guerra de los dioses y los humanos. Es entonces cuando siento que se oprime aquí en mi pecho un gran temor y juro que no sé si atreverme; aventurarme en el futuro ó simplemente esconderme en la barriga de ese caballo de Troya; ocultándome al destino que el futuro ya me tiene preparado. ¿Cuál será el final de esta odisea? Si no empieza todavía y ya me encuentro confundido, es tal vez el temor de tanto sufrimiento acumulado ó es quizás una disculpa interior para no sentirme derrotado. ¿Deseo pelear quizás esta mi última batalla? Implorare el apoyo del gran Zeus, el padre de los dioses; de Apolo y Marte pediré sus fuerzas para enfrentar esta batalla, Hermes será el correo que trasmita mis mensajes, el gran Neptuno dirigirá mis naves hacia los mares más sentimentales y a él le pediré prestado un coro de delfines, que canten armoniosas melodías y lleven eternas y embrujadoras serenatas, las que solo puedan ser oídas por la dueña de estas notas.

Yo sé y estoy seguro que Afrodita abogara por mí; el corazón me dice que ella será ante ti mi defensora. También estoy seguro que Juno la más bella, se acercara en tus sueños, te contara mil historias de amores de los dioses. Te mostrara el Olimpo y sus palacios de cristales, monumentos estos reservados a los dioses inmortales. Pero también te dirá que solo serás feliz si tú estás junto a mí; no en el mundo de los dioses, sino en el planeta tierra, Paraíso Celestial, lugar escogido por los siglos de los siglos para ser la única morada de todos los mortales.

Al igual que a Helena la de Troya, inmortal en su belleza inmaculada ó también quizás la Mona Liza inmortalizada en el lienzo de Da vinci. Tú tienes una sonrisa embrujadora, también tu penetrante mirada es atrayente y al compararte con Helena ó la Gioconda, veo que les ganas en belleza y majestad, y es por ello que los dioses te protegen, ¡no es mentira lo que escribo, te lo juro, solo digo la verdad! [...] Así te lo juro:

[Bienvenida seas mujer, al divino mundo de las diosas.
Ati, Minerva, Juno y Elena la de Troya, te saludan. Ellas,
Te rinden sus tributos por ser tú la más bella y hermosa.
Igual también Ulises y Apolo. Hoy por ti se enfrentaran,
Neptuno les obsequia… para empezar la gran batalla.
Diez mil navíos de guerra […] que zarparan de alta mar.
Al igual que en Troya, ya empieza otra guerra por amor.
Cuantos años pelearan, quizás serán otros diez más.
Así. Igual que a Elena, a ti mujer te duele el corazón].

Entonces que se organice la batalla, que los dioses nos muevan al vaivén de sus hilos conductores y como cual marionetas disfrazadas de eternos enamorados, iremos al fragor de una lucha cuerpo a cuerpo y mi espada chocara con ese escudo protector, en una lucha tenaz y sin descanso, hasta quedar exhaustos y rendidos por el cansancio y el dolor. Ahora entiendo y comprendo, porque todo tiene su causa y efecto, ahora sé que: “TODO SE PAGA EN LA VIDA, NADA SUCEDE POR CASUALIDAD”.

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 08 de mayo de 2011
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LA BARCA DEL AMOR


Hoy mi barca aquí navega. En el puerto del amor
Va directa al sentimiento, y: así su vela despliega
Buscando tener buen viento, pa llegar al corazón
Es la fuerza del amor, el motor que allí la impulsa
Tiene su ruta trazada y el mapa señala el destino
Un puerto seguro de amor y anclar en el corazón

Se impulsa con energía [del sentimiento y amor]
Allí: el viento la favorece, viaja de noche y de día
Y el timonel que la guía.. Es dueño de tu corazón
A veces cuando amanece, la barca está tranquila
Luego cuando sale el sol. Se ve llena de emoción
Inquieta parte enseguida.. [Por la ruta del amor]

El cielo la observa entonces y bendice al timonel
Sabe que hay amor en él, y [el cielo lo reconoce]
Y manda ángeles la dirijan, por la ruta del querer
Y entonces llega la noche y aparece el nuevo día
La Luna marca el camino, y aquella Estrella Polar
Sintió que debía guiar. ¡Mi destino en aquel mar!

Este mar de sentimientos.. De ternura y de amor
De aquel amor tan divino y que no es de fantasía
Un amor puro y sincero, como el néctar de la flor
Y esta barca amada mía.. Es parte de mi corazón
Hoy navego por la ruta, de ese jardín de tu amor
Voy a firmarte el contrato.. Para ser tu floricultor

Ya estoy entrando al canal.. Ese canal navegable
Que me llevara a este puerto. Para mi ancla tirar
Y así llegar a mi destino y tener una vida estable
Juro que te voy amar. Que tú vas a ser muy feliz
Yo me puse a navegar [con un sentimiento fino]
Ya que a mi corazón vino, el deseo de ser para ti

Ahora acabo de llegar, y veo un mundo diferente
Y oigo las aves trinar.. Con sentimiento profundo
Así te empiezo a buscar, en esta tierra y su gente
Amor: no me vallas a fallar. Mira que vine por TI
Debes cuidar el amor.. Que esto no tiene espera
Y si entiendes mi corazón, tú vas a ser muy Feliz

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 28 de Febrero de 2014
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