sábado, 12 de julio de 2014

LA BELLA FLOR

La bella flor, roja intensa.. Como el rojo cardenal
Me recuerdan el amor.. De aquella linda plebeya
La más divina doncella. Que jamás podré olvidar
Es suave como una pluma, y la veo llena de vida
Allí es la reina del jardín, tiene elegancia y finura
Y su fragancia exquisita, La lleva bien escondida

Es suave como la brisa, de una mañana invernal
Bella, tierna y lozana. Cuando el roció la acaricia
Como la fragancia tuya, que tiene aroma natural
Hoy no sé ni que pensar, yo te comparo con ella
Sé que es linda y elegante y la flor más especial
Pero no puedo olvidar.. Que tú eres la más bella

Esos pétalos tan rojos, [me recuerdan a tu boca]
De labios tan gordezuelos.. Delicados, atractivos
Ellos tienen humedad, y es algo que me provoca
Cuando yo te veo a ti.. Te juro que yo me muero
Esta es mi gran verdad, y: este amor no tiene fin
Y la flor en el jardín.. Por ella es que yo la quiero

Yo anoche la visite.. yo iba pensando en tu amor
Y la luna la alumbraba, y: La custodiaba también
Allí mil estrellas plateadas. Le lanzaban su fulgor
Esa noche tenía magia, el ambiente tu fragancia
El alma quedo extasiada, al ver esa flor tan bella
Y eras una catleya, y una orquídea en elegancia

Yo sentía en mi corazón, que podías ser esa flor
Me prometí las mil cosas, yo me llene de alegría
Pensé las mil fantasías, y: quise ser tu floricultor
Allí vi el lucero en el cielo.. El custodio del amor
Ante aquella hermosa flor, así le pedí de rodillas
Me de licencia primero.. Para cultivar tu corazón

Y quise ser faraón, y [aquel duende emperador]
Ser un floricultor, Conocer los secretos de la flor
O el humilde campesino. Este que robo tu amor
Y volví a mirar la flor, y En este ambiente divino
Supe que existe el amor, ese que tú te mereces
Y me quede pensativo. Mirándote a ti mil veces

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 15 de Diciembre de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

LA FLOR DE ORO


Ella: agoniza en las alturas, y se ve hermosa
Sus membranas, miran fijamente el horizonte
Busca guarecerse. en las Montañas Rocosas
Sus garras atenazan: fuerte, una Flor de Oro
Y la nieve cae.. Copiosamente desde el cielo
Es tan parecida, al blanco plumaje del águila
Ella lucha en las alturas, y protege su tesoro

La gran mole ahora, se divisa allí en la nieve
Es la Sierra Nevada y que mira al ancho mar
Le arrienda su aposento: y puede descansar
Vuela rauda y agoniza: a la cueva salvadora
Y deposita allí su carga.. Con inmenso amor
Ahora golpea su pico. Sin importarle el dolor

Pasan cinco meses, de la tormenta de nieve
Le nació un nuevo pico, garras y largas alas
Resurge renovada.. Como resurgir del Fénix
Y allí el Sol: Taladra la nevada como el laser
Y ella hermosa y renovada, Observa el cielo
Toma su tesoro.. y rauda emprende el vuelo.

Y viajando se aleja de las regiones costeras
Divisa su objetivo, y mira llegar la primavera
El águila anuncia. Que llego un alma viajera
Que misterio encierra. Esta renovada águila
¿Por qué ella viaja? con esa preciada carga
O quizás sufre: oculta pena que la embarga

Va a depositar mi alma viajera, la flor de oro
Hoy en su honor, hay invierno en primavera
Ella, entregara su tesoro y esa Alma Viajera
Mira: al bello colibrí, posarse en tu ventana
Lleva en su pico, el néctar de la Flor de Oro
Y el águila lo ve, con las cuatro membranas

Ya cumplida su misión.. Ella parte con amor
Regresa al hogar, [a buscar sus aguiluchos]
Ya entrego la flor de oro, ese es mi corazón
Igual es mi Alma Viajera.. y es todo mi amor
Ve abre tu ventana, y Dale gracias al colibrí
El lleva la flor de oro y es mi corazón para ti

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: Julio 10 de 2013
Derechos reservados © Copyright
País Colombia
LA FLOR PRIMAVERAL
Llovió toda la noche y esta tierra esta mojada
El sinsonte y el turpial. Comparten su comida
Y picotean en la rama. Este fruto de guayaba
La fruta está madura, y muy roja sus semillas
Unas quedan en el pico, las sacude el turpial
Que picotea la guayaba.. Y no deja de cantar

El ambiente se ve lleno.. De esta fruta tropical
Es un olor agradable.. y aquí se puede palpar
Ahora llega a degustar… Un loro y otro turpial
Yo veo esta fruta bendita.. Esa pulpa rosadita
Esparcida por el suelo.. Por el pico del turpial
El aroma que se siente, es algo muy especial

Y allí la tierra negra, le da magia al ambiente
Y mis pies se entierran. En esa tierra mojada
La naturaleza es sabia, dulce, y muy decente
En un rincón del jardín, veo la flor primaveral
Y mil mariposas volar. Empiezan a revolotear
Allí llega el colibrí, y su néctar viene a chupar

Ya el roció en la flor. Es parecido al diamante
Y son perlas del amor y son lágrimas de Dios
Y se posan en la flor, así adornan su turbante
Y ella así embellecida, se muestra al ruiseñor
Que él muy glotón y goloso, visita este jardín
El chupándose la flor, le dice: tú eres para mí

Aquí viene saliendo el sol, a calentar el jardín
Es un punto tan lejano, en el celofán del cielo
Se rompe en desespero, y llena todo el jardín
Así llega esa explosión, de claridad y de amor
Los loros esmeraldinos, forman una algarabía
Quieren dar la bienvenida, ¡a la salida del sol!

Entonces veo esa flor. La más bella del confín
Que besan y acarician. Las mariposas por mil
y aquí veo embelesado... Esa la flor del jardín
Y allí recuerdo a mi amor, y su tierno corazón
Tan bella como la flor, y es la más linda mujer
Y aquí vuela el ruiseñor, ofreciéndole el amor

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 09 de Mayo de 2012
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia
LA FLOR OTOÑAL
Que madrugada bonita y viene saliendo el día
El roció de la mañana. Al jardín a mi me invita
A mirar la bella flor. Que perturba al alma mía
Enloquece los sentidos, con el aroma especial
Aquí embriaga el corazón, y lo llena de ilusión
Allí canto mi canción, camino y me voy al mar

Más yo no puedo olvidar. El aroma de esa flor
Ella tiene la fragancia, y me recuerda a tu piel
Tierna, suave y delicada y esa mirada de amor
Y esta flor tiene el color, y es de rojo cardenal
Ella me recuerda aquí, esos, los ocasos del sol
Cuando pintan al mar, sus pinceladas de amor

La mañana es exquisita, y voy camino del mar
Allí podre yo admirar.. Esas playas tan bonitas
Ver alcatraces volar.. Igual las gaviotas pescar
Y llegare al arrecife, y veré estrellarse las olas
Y la flor se quedo sola, en esa mañana otoñal
Ya regreso sin demora y solo me vine a bañar

Que bello es el panorama, y bonita naturaleza
Ya viene saliendo el sol, todo es rojo cardenal
Llega por el ancho mar y trae esa gran belleza
El mar esta quietecito, y tiene su azul plomizo
Él se ha copiado del cielo y le gusta este color
Ahora el sol se lo pinto. De este rojo del amor

Veo llegar al pescador, montado en la piragua
Oigo silbar su canción, y aquí le canta al amor
Y él prepara su atarraya y la lanza por el agua
Él toma su canalete, y él va girando y girando
Jalando así su chinchorro, por la salida del sol
Es experto pescador, y al mar lo vive amando

Y una gaviota volando. Se va por el horizonte
Así me quedo pensando, esas cosas del amor
Me palpita el corazón,y allí recuerdo a mi flor
Ya veo volar un sinsonte, camino de mi jardín
Hay mariposas por mil, revolotean mi destino
Mas lo divino de la flor, es la pureza del amor

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 13 de Noviembre de 2012
Derechos Reservados © Copyright
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LA FLOR DEL CORAZON


Veo esta magia del ocaso, y es un embrujo total
Ahora el sol se escapa y va rumbo a la distancia
Y aquí la tarde se muere. Lentamente y sin afán
El sol ha ganado la batalla, y él es rojo cardenal
Aquí cien mil fuegos lo cubren... De rojo intenso
Así lo observo inmenso, entrar por el ancho mar

Aquí la tarde moribunda, le dice adiós amor mío
Pero él la contempla: [Consternado en su dolor]
Parece tener ese frio, de la tarde en su corazón
Y allí todo se torna.. En mil pinceladas de fuego
Es que el ocaso cual artista. Deja su bello color
Cuando el sol viaja lejos, para partir sin el amor

Y yo me quedo pensativo, al ver ese ancho mar
Que se tiñe de cardenal. [Tan elegante y altivo]
Igual a ese amante furtivo, que prepara su plan
Por eso espera la noche, en silencio, quietecito
A él le gusta la Luna, y este fulgor tan inmenso
Y al igual aquí a la noche, él la llena de besitos

Ya este ambiente.. Lo veo quieto y cadencioso
Y veo las palmeras bailar, esta cumbia tropical
Yo miro el mar y el azul tan bello y es hermoso
Pero estoy lleno de nostalgia, triste y con dolor
Yo no veo a mi amor y la busco en la distancia
Y allí la flor del parque.. Hace llorar mi corazón

Y yo pienso, y pienso, pienso en ella con amor
Mas el néctar de esa flor, se lo roba el ruiseñor
Y lo estrujo en las manos, con furia y con dolor
Y le extirpo de su pico, el néctar de la bella flor
Allí tomo la decisión, De hacer mi propio jardín
Y así cultivare las rosas. Dentro de mi corazón

Y me bebo con afán. El néctar de esa bella flor
Yo empiezo abonarla. Con sentimiento y amor
Para que así nazca mañana, a la salida del sol
Y ahora tendré mi jardín, dentro de mi corazón
Igual aquel Principito. Que disfruta sus ocasos
Y aquí veré sus pinceladas, y la partida del sol

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 07 de Julio de 2014
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sábado, 5 de julio de 2014

LA LUNA Y EL MANANTIAL


Ahora veo la luna, que me muestra su fulgor

Rompe aquí.. Este manto negro de la noche
Extiende su claridad, y nos llena de su amor
Ese cristalino manantial. Le abre su corazón
La mira embelesado y él: La ama de verdad
Bebe vino del fulgor y se embriaga del amor 

Y ella le dice: yo te amo, mi capullo terrenal 
Eres todo para mi. Eres mi vida y mi orgullo
Mas la pradera lo ama, y allí lo quiere besar
Ella abre sus entrañas. le dice ven a dormir
Tú copulas conmigo, y tú recorres mi lecho
Y olvídate de la luna, Yo soy: tu mujer al fin

Él vive confundido y allí no sabe que hacer 
Mira en la noche la luna, y le da su corazón
Y la pradera a placer ¡llega y hace el amor!
La furia y el rencor. Se revela en su interior
Y desborda la pradera, para causarle dolor
Pero ella no se sacia, vuelve hacer el amor 

Y así: mi corazón ¡también sufre por amor!
Allí veo al manantial. Y le concedo la razón
Él vive enamorado, al igual que mi corazón
Y a él la luna lo quiere y lo ama con pasión
Y me muero por tener. !Esa tu fina ternura!
Y ahora entiendo: Del manantial este amor

El amor tan especial, que nace del corazón
Y he perdido la razón y solo te deseo amar
Y al mirar el jardín. Te veo a ti ¡bella mujer!
Tierna como el aroma.. y el pétalo de la flor
Y así vive mi querer, embriagado de pasión
Y por ti mi corazón, se vuelve loco de amor

Ve amigo manantial, y consigue el talismán
Ese que tenga un imán y Atrape al corazón
Tú le dices a la luna, si me lo puede prestar
Y lo regalo a mi amor y le embrujo la razón
Ella quedara prendida, y no se podrá soltar
Y así yo eternamente, ¡disfrutare del amor!

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: Abril 09 de 2012
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TU ERES LA REINA


Hoy yo quiero confirmarte y hoy te voy a confesar

Que pueden pasar los años, o toda una eternidad
Pero mi amor es verdad, y nada lo podrá cambiar
Jamás te diré mentiras, y: nunca sufrirás engaños
Eres la flor de mi vida, tú siempre serás mi dueña
Y es que tu amor enseña, a perdurar por los años

Te reflejas en la mente, como una reina universal
Veo tu porte señorial.. Te veo linda, eres decente
Y me encanta tu mirada, y quiero tus labios besar
Tú eres igual a la flor, y cual orquídea enamorada
Eres radiante, exquisita, siempre te nutres del sol
Como lo hace el girasol [Bendita flor muy amada]

Para mi tu eres una reina y gobiernas mi corazón
Tienes mandato divino.. y mil súbditos te quieren
Pero no seré tu alférez, sino dueño de tu corazón
Ven y gobierna mi alma y todos mis sentimientos
Para vivir en tu comarca, lleno de paz y de calma
Seré dueño de tu amor.. Por lo infinito del tiempo

Yo quiero vivir contigo.. En los prados de tu reino
Y sé que tú eres mi reina, tú déjame ser tu dueño
Seré tu amor y tu amigo, lo cumpliré con empeño
Igual como el cervatillo.. Que bebe del manantial
De esos bosques encantados, llenos de felicidad
Escucha mi gran verdad, yo siempre te voy amar

Y si existen otras reinas, de las miradas sinceras
Quizás más bellas que tú. Al igual serán amadas
Para mi tu eres la reina y para mi eres la primera
Conozco tu alma sincera, y La pureza de tu amor
Y este porte señorial, te distingue de entre todas
Como una reina especial y con un tierno corazón

He decidido quedarme, en los prados de tu amor
Cultivando sentimientos y [así tener que ofrecer]
Bellos frutos exquisitos. Que nazcan del corazón
Déjame reinar contigo. En aquel país de tu amor
Quiero ser tu confidente.. y yo te quiero proteger
Y gritar ella es la reina, si alguien lo quiere saber

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha; 02 de Julio de 2014
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