martes, 17 de junio de 2014

PROMESA A SAN ISIDRO


La luna se va durmiendo.. En una nube lluviosa
Y este ocaso nocturnal. Lo veo que desaparece
Viaja en el manto gris, y la madrugada hermosa
Las nubes llegan vestidas, con un rojo cardenal
Con trazos en su interior, ellas están resentidas
Y aquí se ponen a llorar, y sueltan el chaparrón

Cae la lluvia por doquier.. y el relámpago se ve
Zigzaguea en el ambiente y casi no se deja ver
Parte el cielo por mitades.. y lo repara después
El trueno que lo acolita.. Hace sonar su tambor
Retumba en la mañana, como campana bonita
Llamando para la misa [a pesar del chaparrón]

Ya se viene la mañana, la lluvia sigue cayendo
Ya se palpa la húmeda, en esta hora temprana
El río bajara preñado, el sol seguirá durmiendo
Allí las flores en el jardín. Todas titiritan del frio
Las chicharas se callaron. El mirlo se guareció
Son las seis ya amaneció. Levántate amor mío

Vente y vamos a la hornilla, por la taza de café
Calentemos dos tostadas, y frítate tres tortillas
Déjame colgar la hamaca y dormimos otra vez
El agua allí desbordada, Está bajando a la lata
Allí arrasa los cultivos, de yuca y de pan coger
Ven que te quiero ver, acuéstate en la hamaca

Oye el sonido del río, cuando baja por la sierra
Aquí dentro de la hamaca. Arrópame tengo frio
La lluvia sigue cayendo. Esta mojando la tierra
Ven y aticemos el fogón. Calentemos más café
Mira como caen goteras. Acércame ese platón
Que se moja el algodón, y Él se daña después

San Isidro labrador, tú patrono de los labriegos
Mírala que tiene miedo.. Aplaca este aguacero
Y te prometo el fiestón, llevando niños y viejos
Ya amaina el aguacero... mira el arco iris amor
Ese cielo despejado. Recuerda cómo te quiero
Y no olvides la promesa, a san Isidro Labrador

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 11 de Junio de 2014
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

lunes, 9 de junio de 2014

EL VIEJO Y LAS PALOMAS


Es un duende ó un viejo, ó quizás un pordiosero

Posee saber en su mente y lleva sus años viejos
Dicen quien lo conoce. Que quizás vino del cielo
Apareció un domingo.. Bajo el palo de un ciruelo
Sembrado en aquel parque, todito lleno de flores
Jugaba con las palomas que picoteaban el suelo

Es un sabio en su saber, y [tiene premoniciones]
Lo recuerdo esa tarde.. Cuando le dijo a Marbell
Vaya a cuidar a su niño. Que él se le puede caer
Ella sintió mil temores.. y no compro los helados
Corrió a su casa de prisa y pregunto a su mama
¿Dime el niño donde está? Él está hospitalizado

Las palomas lo rodeaban y él no les tiraba nada
Pero ellas se alimentaban, como comiendo maíz
Aparecían en el suelo, granos de cebada perlada
Allí las flores despedían. Una fragancia especial
Y ese domingo llovía, [mas al ciruelo no le caía]
Protegido como estaba. De ese saber ancestral

Era flaco y desgarbado y él era un barbilampiño
De una mirada atrayente y esa sonrisa elegante
El salía con unas cosas, que se parecía un niño
Era amado por las aves.. En toditito el ambiente
A él las flores le decían, contigo seremos felices 
Tú nos traes la alegría, y así vivimos sonrientes

Y la gente lo miraba, [sorprendida y confundida]
No lograban descifrar… Todo lo que les hablaba
Pero sentían esa paz, y mil alegría en sus vidas
Y llegaban los enfermos. Al instante se curaban
Pero él no los tocaba [solo con dulces palabras]
El amor venia al instante, con esa paz esperada

Y siempre lo vi sentado [bajo el palo del ciruelo]
Las palomas lo querían, ellas le hacían el ruedo
Lo protegían de la gente y [Picoteaban el suelo]
Pero un día pasó el cometa. Ese llamado Halley
Él se lo quedo mirando. y [Allí se fue diluyendo]
Se fue desapareciendo… y Las Palomas con Él

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 08 de Junio de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

sábado, 7 de junio de 2014

EL GALLO MAMPOLÓN


Fue criado en la barriada. De ese gallinero pobre
Vendió arequipe y cocada y fue un gran pelotero
A veces tocaba el triple y tenía sentimiento noble
Sabía montar a caballo, y se lo enseño su abuelo
De él heredo su carácter, y Lo enseño a respetar
A la santa virgencita y también defender el suelo

La barriada era su mundo y ¡su escuela la mejor!
El era controvertido, y del pensamiento profundo
Y aquí tenía un horizonte. Que lo diga el profesor
Igual tuvo la ventaja, de una amiga y una madre
Que le inculco mil valores y ¡una palabra sincera!
Y nacida del corazón, de una maestra de escuela

Y este pollo mampolón, veía el cielo y su terruño
El se hizo mil promesas.. Emulando un libertador
Y aprendió de Julio Cesar y al igual de Napoleón
Al igual miro la revolución, la que hizo Jesucristo
Siendo un gran orador, en el monte y su sermón
Vio sufrir al pobre. Que para Cristo era mal visto

Y aprendió esa cultura, del mundo y de su saber
Aprender era su riqueza y seria su mejor fortuna
Aquí fue estratega militar, profesor y buen lector
Y el hombre se fue a la luna, a Marte, y a Plutón
Y olvido aquí el dolor, de los que no tienen cuna
Pero el pollo manpolon.. ¡El defendía su fortuna!

La fortuna del saber. Que no le pertenencia a él
Era propiedad del pueblo, y ¡del gallinero pobre!
Y juro frente a una espada, ese pueblo defender
Y se hizo hombre maduro, jocoso, chicharachero
Hablaba con todo el mundo, y era de sonrisa fiel
Y entre risas y discursos ¡su pueblo era primero!

Y llovía mana del cielo, en los pueblo y comarcas
La bandera de la paz.. De norte a sur se extendía
Y ese pollo mampolón, DABA AYUDA Y SE REIA
El presento su bandera… y formo otros gallineros
Y en cada uno les puso, igual un pollo mampolon
Entonces se fue pa el cielo… Hacer su revolución

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 25 de Marzo de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia.

LA TIERRA PARAÍSO TERRENAL.


Anoche yo soñé: viviendo en el paraíso terrenal
El Éufrates y Tigres, Amazonas, Orinoco y Paraná
Regaban todo el planeta.. yo siempre podía cultivar
De la tierra en el planeta. Los frutos que ella me da
Era esta tierra bendita… Produciendo por doquier
No faltaban las verduras, ni frutos de pan coger

Había manzanas y peras, mangos, uvas y cerezas
Aquí lo teníamos todo.. No nos asaltaban las dudas
Y los ríos se protegían. Con los bosques del planeta
Y el aire que respirábamos. Era tan puro y tan sano
Allí yo era tan feliz, veía a Eva hermosa y coqueta
Cantar a la naturaleza, con linda voz de soprano

Altos picos y nevados, con esas plateadas nieves
Eran esta Sierra Nevada, el Aconcagua y el Everest
Monumentos imponentes.. Con sus lagunas heladas
Ver las Cataratas del Niágara. Al igual el Salto Ángel
Aquí en este sueño veía.. La vida limpia y tan clara
Me pareció que vivía. Convertido en un arcángel

Pero todo no era bueno, ya que yo solo soñaba
Qué tristeza, que rencor.. Todo lo bueno se acaba
Me despertó la avalancha, el río que se desbordaba
Todo lo perdí en el agua. Colchón, cama y mercado
También el radio y televisor. La corriente lo fundió
Ahora estoy en la ruina y me llaman damnificado

Ya dañamos el planeta. Usando tantos aerosoles
Jamás reciclamos plásticos y contaminamos los ríos
Talamos todos los bosques, nunca tuvimos controles
Hoy tenemos avalanchas, los terremotos y tsunamis
Acabamos la capa de ozono, y todo lo hicimos mal
Final, final: hoy nos mata. El calentamiento global

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 06 de abril de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

jueves, 5 de junio de 2014

LLUVIA DEL AMANECER


Lluvia del amanecer, que tocas en los tejados

Despertando la pasión, y excitando ese placer
Eres sensual al caer, haciendo bien tu trabajo
Tu trepidar oportuno. Es constante y delicado
Haces cometer pecado. Confundido con amor
Y se olvida la razón.. De levantarse temprano

Eres bálsamo exquisito, eres la cura del sueño
Tú la mejor amiga. En una noche de insomnio
Parece que tú dijeras, a la paciencia le enseño
Si visitas los tejados, y así llegas de improviso
Se crea el mejor momento, y tú darás la razón
Que con la lluvia el amor, es divino y exquisito 

La lluvia me da placer, es una excelente amiga
Ella llega de improviso, y nos enseña aprender
A quedarnos en la camita, metidos en la cobija
Y dormimos a placer, [como el sueño del lirón]
Parece un fin de semana, en el bello amanecer
Así quedamos dormidos.. Sin importar el amor

Bendita lluvia del cielo. Tu, Celestina del Amor
Eres hermosa y divina, mira como yo te quiero
Tú llegas con tus mil cosas y allí riegas a la flor
Y si arrecias un poquito, empapas ese el jardín
Y suelta la yerbabuena. Aquel olor tan bendito
Esa orquídea la catleya, ¡se pone llorar por fin!

Y haces fresca la mañana, divina señora usted
Es lluvia del amanecer. Que nos invita a beber
Divagando el pensamiento.. [Una taza de café]
Y besamos la mujer, y pensamos ser su dueño
Esa lluvia nos traslada. En su nuevo amanecer
A simbolizar en nada. Esta vida de los sueños

Bendita lluvia fugaz. Que bajas por los tejados
Cómplice de enamorados.. [Dime tú la verdad]
Nos pones a meditar, y a querer al ser amado
El misterio de la vida.. Encierra tu sensualidad
Tus gotas nos enseñan. De la manera sencilla
Que el amor no es un pecado, sino la felicidad

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 26 de Diciembre de 2013
Derechos Reservados © Copyright
País Colombia

domingo, 1 de junio de 2014

AMOR EN LA CIMA DEL MUNDO


Trina insistente. este colibrí en la mañana
Y aquí el aletear.. de un par de mariposas
Me trasladan. A esa capital del ancho mar
Y el alba tímida. Se asoma en la distancia
Aquí despierta perezosa.. Tu ciudad natal
Ella añora y disfruta.. Tu natural fragancia

Está orgullosa... A ti te desea y te implora
Que tú sigas siendo.. Producto de tu raza
Yo como envidio.. La ciudad que te adora
Seré un pirata... De aquel imponente mar
Yo aquí: Tu ciudad asaltare, a ti te robare
Yo te daré mi amor, y tú me podrás amar

Tú serás entonces.. La dueña y la señora
De todas esas mil ciudades, en el mundo
Y tú allí tendrás.. La felicidad que añoras
Yo así en vano. No emprendo tal hazaña
Y en todas esas ciudades, a ti te adorare
Y así no dirás. Que a tu tierra la extrañas

Veras los picos, los nevados, y montañas
Yo hasta el Himalaya. También te llevare
Y aquí en el techo del mundo.. Te amare
Y en noches primaverales.. De luna llena
Bañados por la luz plena.. Allí te adorare
Y oirás una leyenda... Que a ti te contare

LEYENDA:
Es la historia, de un campesino enamorado
Que a su único amor. De esto la convenció:

Mi amor: Súbete allá. A lo alto del Himalaya
Mira a tus pies, todos los tesoros del mundo
Es el oro de ofir, las minas del Rey Salomón
Todo esto: son las ofrendas para tu corazón
Ellas están a tus pies, solo necesito tu amor

Dicen: que allí.. [Ella le Entrego su corazón]
Allí fueron felices, por muchos y largos años
Más al final de felicidad, explotó su corazón
Y ella llorando: lo tomo inerte en sus brazos
Sabía que ella era.. La causa de tanto amor

Han pasado los años, hoy una nave se posa
Aquí en la cima, en lo más alto del Himalaya
Y solo lleva esa hermosa, anciana pasajera
Allí esparce del amado sus cenizas al viento
En señal de la pureza.. y grandeza del amor

Autor: Antonio Hernández Gutiérrez
Fecha: 31 de Mayo de 2014
Derechos reservados © Copyright
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EL POETA CONDENADO.


Mira aquella puerta, ábrela: Aquí está tu destino
Hoy hasta aquí yo te acompaño.. Mi gran amigo
Entra por este pantano, y sigue por este camino
Yo me quede solo, en la oscuridad de la maleza
Los mil recuerdos llegaron, Nítidos en mi mente
Por qué, yo fui tan débil... y tan de mala cabeza

Di ese primer paso.. Para entrar a este pantano
Y la sangre se helo en mis venas, y sentí miedo
Aquella mano me toco, y oí el grito infrahumano
Quede allí como estatua, De mármol y de marfil
Y la arrugada anciana me dijo.. Ven es por aquí
Toma: bebe esta pócima.. y así no podrás morir

Aquí la noche llego, con sus profusas lámparas
Los luceros cual luciérnagas, titilaban allí arriba
Mostrándome aquel pantano, como esa trampa
Ya las Hidras ellas, me tocaban con sus manos
Igual Arpías y Gorgones.. Mataron a la anciana
Y yo lleno de miedo, Llegue al final del pantano

Vi esa puerta y las musas me invitaron a seguir
Aquellos senos erectos. Inquietaron mi paladar
Allí dijeron: ve al palacio. Al Parnaso Universal
Hoy allí Apolo y Calíope. [Ellos te van a juzgar]
Yo no tenía disculpas. Por escribir esta poesía
Ya perdí mi inspiración, no me debía enamorar

Aquí veo la corte reunida.. Presidida por Apolo
Calíope es la fiscal. y Euterpe es mi defensora
Juzgaran mi proceder, [por dejarme enamorar]
Si eres poeta de verdad, cuida bien el corazón
Las mortales lo utilizan. Con solo una finalidad
Ser las reinas del amor y musas de inspiración

Apolo lee el veredicto.. Euterpe esta derrotada
Esta musa tan amada. Que conoce el corazón
Allí pidió la absolución, si yo fallo fue por amor
Como se puede ser poeta y no tener ese valor
De aceptar una condena o mil años de prisión
Si un poeta solo se inspira, si le habla al amor

Autor: Antonio Hernández G.
Fecha: Mayo. 30 de 2014
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